domingo, enero 24, 2010

Blanca II

Infinita
como arena blanca
como la nieve
mis vientos
y huracanes
mis tifones
la llevan
la traen
la absorben

Me escalda
y congela
como el hielo

El lento discurrir
de mi sangre
troca en rápido
y catarata

Mi pulso se dispara
se muere

Mis ojos se petrifican
se humedecen

Blanco frío
y puro blanco
de amor y muerte
Blanca novia
fría
no dejes de
quemarme
con tu muerte

Uno está aprendiendo día a día... y yo, además, más que nadie
Y cuándo a uno le hacen ver que algo queda mejor de otra forma, no puede ser tan necio de decir no...
Y yo soy muchas cosas, pero necio, precisamente no...
Gracias Paula, otra vez... y por siempre

9 comentarios:

PLAYAS dijo...

buenisimo. había comentado algo y lo borre, pero tengo que volverlo a comentar porque me subió al coco enseguida. Balnca pero negra muerte.

un abrazo y felicitaciones

Laurel dijo...

José, finalmente entro a tu blog despues de tanto tiempo sin poder.
Hermoso! Este me gusta mucho, algunos tuyos, me asustan!
Beso.

Anónimo dijo...

Gracias por pasarme la dirección de tu blog. Muy lindo. La muerte no tiene colores, es sólo un estado imaginario, al cual corresponde el color de nuestros sentimientos. Muy lindo y expresivo poema.

Raquel Lejtreger dijo...

hermoso!
muy hermoso!

Pao dijo...

hay muchas muertes distintas
pero siempre
un final es el comienzo de algo nuevo
por eso la muerte
de algún modo
se desea
NO DEJES DE QUEMARME!!!
me gusta

Paula Einöder dijo...

Muchas gracias por nuevamente aceptar mis sugerencias y por tu reconocimiento público. El poema tiene mucha fuerza y me gusta el juego de opuestos.
Abrazo.

Gonzalo Vázquez Gabor dijo...

Muy bueno, solo que el verso final lo vuelve espectacular!

José Legaspi dijo...

Gracias a todos, les mando un abrazo enorme, de corazón !!!!

belen mettel dijo...

blanco y cínico disfraz de extasiada felicidad.